L'ORNITONIGMA

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dijous, 3 de novembre del 2016

Vuelve el Ornitonigma. Una de pícidos

Ya es hora de resucitar este blog después de un largo, muy largo estiaje y ya bien encarrilado el curso académico, que lleva mucho trabajo, y sólo me permite salir a ver pájaros...  y poco más. En todo este tiempo han pasado muchas cosas, pero a estas alturas no resulta ni prudente ni efectivo ni eficiente ponerme a relatarlas y menos aún describirlas. De modo que no me queda otra cosa que priorizar entre lo urgente y lo importante. Pero con que urgente no hay nada e importante hay muy poco, cumpliré con mi deber de dar respuesta a un ornitonigma que planteé allá por un ya lejano mes de mayo.

Fue en mayo como digo, cuando planteé dos retos, un pájaro carpintero del género Dendrocopos y un granívoro de la familia de los fringílidos o quizás de los escribanos. Comencemos por los primeros.

Las especies del género Dendrocopos

Todas las especies del género Dendrocopos se caracterizan por presentar un plumaje pio (blanco y negro) con zonas de un rojo más o menos intenso, limitadas al pileo-nuca y vientre-infracobertoras caudales. En la Península Ibérica están presentes cuatro de las cinco especies (D. major, D. medius, D. leucotos y D. minor). La quinta especie D. syriacus, se distribuye por Europa oriental y Oriente Medio hasta Irán.

Nuestro pájaro enigmático

El ave del reto cuenta con todos los rasgos de los carpinteros píos: combinación de plumas blancas y negras en las partes superiores, partes inferiores blancuzcas, y rojo en la cabeza y la cloaca.



De las tres especies propuestas, dos se parecen mucho y otra tiene un rasgo muy divergente: la extensión del rojo sobre el píleo. A diferencia de major y syriacus, solamente medius presenta el píleo completamente rojo, sin nada de negro. Quizás alguien diga: “¡Ey, los juveniles de las otras dos especies también tienen todo el píleo rojo!” “Sí”, respondo. “Pero fijaos que está bordeado de negro en su parte inferior”. Si algo llama la atención del pico mediano, entre otras cosas, es esa expresión “limpia” e “inocente”. Podemos descartar pues al pico mediano.


Juvenil de pico picapinos

Nuestro dilema se reduce entonces al pico picapinos y al pico sirio. Ambos son muy parecidos, con píleo negro y mancha roja en la nuca. ‘¡Atención! ¡Mancha roja en la nuca como nuestra ave! Este rasgo sólo se da en los machos de ambas especies. Por tanto ya podemos acotar un poco más, se trata de un macho. ¿Y qué diferencia a los machos de ambas especies?

  • La extensión del rojo en la nuca es major en syriacus que en major.
  • Cobertoras auriculares completamente bordeadas de negro en major y sólo en su parte inferior en syriacus (el negro en la cara se limita a una franja que nace en la base del pico y recorre el cuello longitudinalmente, sin esa franja tan característica de major que nace perpendicular y se une a la nuca).
  • Plumas de la base del pico negras en major y blancas en syriacus.
  • Rectrices externas moteadas de blanco en major y básicamente negras, sin apenas moteado en syriacus.
  • Pico notablemente más largo en syriacus.
  • El rojo de la cloaca mucho más intenso en major que en syriacus.

 
Macho adulto de pico picapinos
http://www.biolib.cz/en/image/id25248/
Estas son la principales diferencias. Si además os digo que el ejemplar que os propongo fue fotografiado en un parque de la ciudad de Jerusalén en la primavera de 2010, seguro que nadie duda de la identidad de la especie: pico sirio (Dendrocopos syriacus).

Pico sirio

Pronto volveré con la segunda parte de la solución de este ornitonigma.


Saludos y gracias por seguir ahí.

dimarts, 3 de maig del 2016

El Ornitonigma de abril y mayo


En este nuevo Ornitonigma os planteo dos retos. Ambas especies pertenecen a familias con las que todos estamos bastante familiarizados. Su identificación no es especialmente difícil. ¡Animáos a dar vuestra opinión!

ORNITONIGMA DE ABRIL

ORNITONIGMA DE MAYO

dilluns, 2 de maig del 2016

Solución al Ornitonigma de marzo: polluela pintoja

Ya es hora, a 30 de abril, que salga la solución al Ornitonigma de marzo. Pido disculpas a todos aquellos que han estado esperando por tan injustificable retraso. En la fotografía se ve un rálido de espaldas, en el que dominan las tonalidades marrones en las partes superiores y las grises en las inferiores; un intenso moteado negruzco cubre gran parte del cuerpo, la cola es corta, como en todos los miembros de la familia, con las infracobertoras caudales de un tono marrón ocráceo liso, sin moteado o barrado. Lo que se ve de tarsos y tibias es de color verdoso. ¿Se ajustan el rascón (Rallus aquaticus) y la polluela pintoja (Porzana parva) a estas características?



El rascón muestra también infracobertoras caudales lisas, pero a diferencia del ave de l’Ornitonigma, tienden al blanco y no al ocráceo. Si nos fijamos más detalladamente, el rascón muestra flancos rallados de blanco y negro, y no moteado, rallado que se extiende hacia las infracobertoras caudales, de manera que las más internas se tiñen de negro.Si a ello sumamos que las patas son color carne marronáceas, podemos descartarlo.




La polluela bastarda es como un rascón en miniatura, pero hay algunas diferencias sustanciales. Estructuralmente es más estilizada, con cola más larga y apuntada, y proyección primaria muy acentuada (virtualmente ausente en el rascó). A ello hay que añadir la práctica ausencia de barreado en los flancos, pero sí en las infracobertoras caudales. Todo ello, pese a tener las patas verdosas, la descartan como candidata del presente Ornitonigma.




Nos queda por último, la polluela pintoja (Porzana porzana), caracterizada por su plumaje moteado muy similar al del rascón, pero sin el característico rallado de los flancos de aquel y con un moteado que cubre gran parte del cuerpo. Sus infracobertoras caudaes son ocres o de color crema y completamente lisas. Y a diferencia del rasón, sus patas son verdosas y no marronáceas-color carne. En resumen, que es la polluela pintoja el protagonista del Ornitonigma. Aquí os dejo con este ejemplar que fue fotografiado en el río Besós a su paso por Sant Adrià.



dimarts, 8 de març del 2016

Ornitonigma de marzo

Estrenamos mes y os propongo un nuevo reto de identificación. Esta vez va de acuáticas.

Suerte y gracias por vuestra participación.


Solución al Ornitonigma de febrero: el triguero

Leí en una ocasión que el marrón era el color predominante en la naturaleza. Así de memoria me vienen a la cabeza multitud de organismos que tienen el marrón, en sus múltiples tonalidades, como color de base. Si nos ceñimos a las aves, son también multitud las especies que lo lucen. Una de ellas es la protagonista del Ornitonigma de febrero.


Si la observamos con atención apreciamos que se trata de un paseriforme robusto, voluminoso y relativamente alargado, con patas claras y fuertes. De tonalidades marrón grisáceas por las partes superiores y color ante claro en las inferiores, apenas muestra contrastes, poco más que el que se aprecia en las cobertoras y terciarias, que con sus fondos negruzcos y bordes claros intentan tímidamente romper la monotonía cromática. El manto y las escapulares marrón grisáceas presentan una estria central oscura en forma de daga. El estriado se diluye hacia dorso en forma de moteado y se hace de nuevo más patente en el obispillo. Por su parte, las partes inferiores muestran listas oscuras, de trazado más grueso en la parte superior del pecho, donde parecen concentrarse en una gran mota oscura hacia el centro. El listado se extiende a través de los flancos hacia la cloaca. El vientre y las infracobertoras caudales son lisos. Las terciarias son largas, y aunque no cubren la totalidad de las primarias, éstas presentan muy poca proyección. ¿Cuál de las tres especies se ajusta mejor a este patrón? Veamos una a una.

El gorrión común Passer domesticus es un ave de plumaje más contratado en los machos y más discreto en las hembras. En el caso de los machos, el marrón tiende hacia tonos castaños, más rojizos en algunas zonas y leonados en otras. En el manto destacan unas amplias franjas leonadas, bordeadas de negro, que descienden hacia las escapulares. La nuca y la parte posterior del cuello son lisas y de un tono marrón rojizo. Muestra una llamativa franja blanca en las cobertoras medianas; un panel pardo amarillento en las secundarias con el ala plegada; más proyección primaria; y un llamativo obispillo gris, que en el caso de la fotografía tendría que ser bien visible, cosa que no sucede. Además carece de listado en las partes inferiores grises, con tan sólo el parche negro de la parte superior del pecho formado por el babero.



La hembra, por su parte, es mucho más discreta y uniforme, con tonos marrón grisáceos. No obstante sigue un patrón parecido al del macho, sin listado en partes inferiores y con dos amplias franjas marrón claro y con bordes oscuros a ambos lados del manto. Los rasgos descritos no cuadran con nuestro protagonista. Parece pues que no se trata de un gorrión común.



Las bisbitas son aves esencialmente terrestres y están adaptadas a la vida en el suelo. Sus tonos ocráceos les proporcionan mimetismo, sus patas largas, les permiten corretear entre la hierba, y sus largas terciarias cubren la totalidad de las primarias, protegiéndolas del roce y la abrasión que representa hacer vida en tierra. La posibilidad que planteava dentro de este grupo, era el Bisbita arbóreo Anthus trivialis. Como el ave de la foto, el tono general es marrón claro, con tendencia al beigue o leonado. El manto también está muestra estriado, pero éste aparece como diluido o poco marcado. Cobertoras medianas y grandes son también oscuras, pero muestran un patrón diferente al ave de la foto. Si nos fijamos, vemos que el oscuro no ocupa la totalidad de la pluma, sino aproximadamente el terció final. El oscuro, menos intendo que nuestra ave, surge des del raquis y se extiende hacia abajo, intensificándose gradualmente, es decir, existe un punto de transición, donde los tonos claros se funden con los oscuros. El patrón de nuestra ave es uniforme. Además muestran puntas blancas, ausentes en nuestro ejemplar. Como ya comenté más arriba, las terciarias cubren la totalidad del extremo del ala, y por tanto no existe proyección primaria. Las partes inferiores también están listadas, pero el listado se concentra principalmente en el pecho, siendo muy fino en los flancos y está comnpletamente ausente en el vientre. Hay que añadir que existe un contraste entre los tonos ocráceos de pecho y flancos y el vientre blanco. Con estas características difícilmente puede ser nuestra ave misteriosa.



Si no es un gorrión común ni tampoco un bisbita arbóreo, sólo queda una posibilidad, el Triguero Emberiza calandra. Y en efecto de esta especie se trata. El ejemplar de la foto fue observado en una zona cerealista de Lleida, el pasado otoño. Aquí os dejo con otra imagen suya.

dissabte, 6 de febrer del 2016

Ornitonigma de febrer

Aquí està el segon repte de l'any. És una mmica més difícil que l'anterior, però no gaire més. Com sempre, podeu deixar el vostre vot a la columna de la dreta. Sort i gràcies per participar-hi.



NOTA: 
Per alguna raó, el web no em deixa penjar l'enquesta. Podeu deixar les vostres respostes als comentaris. Disculpeu les molèsties.

Por alguna razón, la web no me deja colgar la encuesta. Podéis dejar vuestras respuestas en los comentarios. Disculpad las molestias.

divendres, 5 de febrer del 2016

Solució a l'Ornitonigma de gener

Ja m’agradaria que hagués estat un Catharus ustulatus. La meva experiència amb aquesta espècie de petit tord americà es limita a un breu contacte visual en un bosc entre Mont-real i el Quebec durant el passat estiu. L’ocell de la fotografia és molt més comú. La seva cua no és llarga ni rovellada com la d’un rossinyol comú Luscinia megarhynchos, per tant podem descartar aquesta espècie. Un tord comú Turdus philomelos presenta un aspecte més robust, amb ales i cua proporcionalment més llargues, amb la projecció primaria més acentuada. Les potes serien més gruixudes. Quant les parts superiors haurien de ser d’un to marró més càlid i no marró-olivàcees com a la fotografia.



El que veiem a la foto és un ocell rodanxó, de cap proporcionalment gros, copacte i cua curt. Si ens fixem en els costats del coll, apreciarem un to clarament gris, que es correspon a la vora grisa que des del front i pels costats voreja la cara i pit ataronjats del pit-roig, que és el nostre protagonista d’aquest Ornitonigma.

dimarts, 12 de gener del 2016

Solución al Ornitonigma de diciembre: zampullín cuellirrojo

En Europa podemos observar un máximo de cinco especies de somormujos. Una de ellas, de carácter divagante, resulta muy excepcional, me refiero al zampullín picogrueso Podilymbus podiceps. Las cuatro especies restantes están presentes en la Península Ibérica bien como reproductoras (zampullín chico, zampullín cuellinegro y solormujo lavanco) o bien como invernantes (zampullín cuellirrojo y somormujo cuellirrojo). Habitan aguas continentales durante la época de reproducción, pero en el otoño-invierno se trasladan a costas y estuarios, produciéndose en algunos de ellos concentraciones muy importantes.

La identificación de estas especies es bastante sencilla mientras lucen su librea estival, muy llamativa en todas ellas, pero puede volverse mucho más complicada cuando en otoño mudan a plumajes más sobrios y apagados, en los que dominan los tonos pardo-grisáceos, blancos y negros en diversos matices. Para afinar en la identificación cabe entonces la combinación de elementos tales como el patrón del plumaje, la estructura del ave y su comportamiento. Para un observador bien familiarizado con este grupo, quizás no resultará demasiado difícil hacer identificaciones a larga distancia o en condiciones meteorológicas poco favorables, pero para los más noveles puede parecer un reto casi imposible. Y es que a la dificultad que representa la similitud de los plumajes de las diferentes especies, hay que añadir su carácter de especies buceadoras, que hace que muchas veces la observación se reduzca a los breves instantes que el ejemplar pasa en la superficie.



El Ornitonigma de diciembre nos enfrentaba a dos ejemplares en plumaje invernal del género Podiceps. De las cuatro opciones propuestas (cristatus, grisegena, auritus y nigricollis), fue auritus la más votada. Felicidades pues a los acertantes porque se trata exactamente de esa especie. Pero veamos por qué.



De entre los pequeños zampullines, el zampullín cuellirrojo Podiceps auritus es, el que desde un punto de vista estructural, resulta más parecido a un somormujo. De hecho es habitualmente descrito como un somormujo en miniatura. La frente huidiza casi en linea con el pico, el pronunciado ángulo en la unión entre el píleo y la nuca y las blancas mejillas conforman una cabeza de aspecto triangular semejante a la de los somormujos lavanco y cuellirrojo. Al igual que estos, suele mantener el cuerpo bastante hundido y el plumaje más apelmazado y de aspecto menos algodonoso que los otros zampullines.

Para distinguirlo del zampullín cuellinegro, hay que fijarse además en la extensión y forma del negro en la cara. En auritus, el negro que cubre la cabeza parte desde la base del pico hasta la nuca en línea recta, y está claramente delimitado de las mejillas blancas. El ojo queda a nivel de la línea de demarcación. Por el contrario, nigricollis presenta unas mejillas menos contrastadas, debido a que el negro de la cabeza se extiende hacia abajo, integrando el ojo y formando una línea curva que delimita la parte oscura de la parte clara. Es además menos contratado, mucho más grisáceo. Estructuralmente también es diferente. Destaca por su frente muy pronunciada, que le da a la cabeza un aspecto más redondeado. El pico está ligeramente curvado hacia arriba (en auritus es recto). Los flancos se ven más algodonosos y su línea de flotación está más elevada. Recuerda más a un zampullín chico Tachybaptus ruficollis que a un somormujo.

Podiceps nigricollis

¿Y cómo lo diferenciamos de los somomujos? 
El mayor riesgo de confusión está quizás con el somormujo cuellirrojo. Éste es estructuralmente más robusto, de cuello corto y grueso, con un pico fuerte en forma de daga. El patrón del plumaje, aunque es muy parecido, difiere en algunos aspectos. El somormujo cuellirrojo también presenta una cabeza negra, pero a diferencia de auritus, el negro no está bien delimitado y se funde con las mejillas claras “ensuciándolas”. Un dato importante, grisegena normalmente se sumerge con un pequeño salto al estilo de los cormoranes, muy diferente de como lo hacen las otras especies del género. Para ver fotos de esta especie os dejo este enlace a la página de Jesús Menéndez.


Comentar finalmente que la foto fue realizada en las marismas de Santoña (Cantábria). El único punto de la Península Ibérica donde las cinco especies coinciden con cierta regularidad.

divendres, 8 de gener del 2016

Ornitonigma de enero

Comienza un nuevo año y con él, una nueva tanda de mystery birds. Mientras acabo de redactar la solución al último Ornitonigma de 2015, os dejo con el primer reto de este 2016. Para ir calentando motores he pensado en algo fácil. 

Hasta pronto y gracias por participar.

dijous, 3 de desembre del 2015

L'Ornitonigma de desembre

Aquí us deixo l'últim repte de l'any. Ara que ens apropen a l'hivern, és possible que convingui repassar alguns detalls per la seva identificació. Animeu-vos a participar. Salut!

Este es el último reto de identidicación del año. Ahora que se acerca el invierno, quizás convenga refrescar algunos detalles para clavar la identificación. Espero que os guste y os animéis a participar. Saludos.

Solución al Ornitonigma 2x1

El último Ornitonigma era doble. Se planteaba la identificación de dos especies capturadas para anillamiento, a partir del estudio detallado de sus partes superiores, sus patrones alares y el diseño de sus colas, que era lo que básicamente se podía apreciar en las fotografías. El plumaje de ambas especies es marrón con un estriado oscuro formado por la parte interna de las plumas. Se trata de un tipo de plumaje críptico que responde a la necesidad de confundirse con su entorno. En este sentido son muy parecidas. Sin embargo, si nos fijamos en el patrón de las alas (llamativa en uno y lisa en el otro) o la cola (extremos redondeados en uno y muy apuntados en el otro), se aprecian diferencias muy sustanciales.

Ornitonigma de octubre
Comencemos por el que titulé como Ornitonigma de octubre. Se trata de un ave con plumaje críptico, pero que en mano está plena de detalles: banda beigue que atraviesa de lado a lado el centro de las primarias; cobertoras grandes (hemibandera externa) y medianas con anchas puntas blancuzcas, que contrastan con el resto de la pluma marrón-negruzca; y rectrices muy apuntadas que recuerdan la punta de la cola de un pájaro carpintero (detalle muy importante). Destacan también las terciarias oscuras con bordes blancuzcos, así como las estrechas bandas longitudinales color ante de las hemibanderas externas de las primarias, y el extremo apical blancuzco de las primarias. En conjunto, el ala presenta un patrón bastante complejo y llamativo. Un patrón muy diferente al que muestran el Bisbita común (Anthus pratensis) y la Terrera común (Calandrella brachydactyla). Así lo entendieron acertadamente el 90% de los votantes de este ornitonigma. Se trataba de un Agateador común (Certhia brachydactyla), que fue capturado en una sesión de anillamiento en Gallecs, Vallès occidental (Barcelona).

Bisbita pratense
Terrera común











Detalle de la cola del agateador común. Los extremos de las rectrices apuntados y rígidos le sirven como punto de apoyo cuando trepa por los troncos y ramas de los árboles. 
Agateador común

En cuanto al segundo Ornitonigma, el de noviembre. Se planteaban cuatro posibilidades: Bisbita común, Acentor común, Buscarla pintoja y Buitrón. Antes de comenzar a descartar, hagamos una breve descripción de lo que vemos.



Como en el primer caso, se trata de un ave donde se combina el marrón en tonos más oscuros y más claros. Pero a diferencia de la anterior, no se aprecia un contraste acentuado. En mi opinión es un ave más bien lisa, con un bondo marrón y estriado negruzco desde el píleo hasta las covertotas alares. Plumas de vuelo uniformes sin marcas llamativas y cola más bien corta y redondeada. Un ave bastante discreta, que en el fondo es lo que pretende ser si no fuera por su canto.

¿Podría ser una buscarla pintoja? Según un 14% de los votantes, sí. Veamos cómo es una buscarla pintoja en otoño. Esencialmente es un pájaro de pequeño tamaño marrón-verdoso con un suave estriado oscuro. Un rasgo característico de todos los miembros del género Locustella, al que pertenece la Buscarla pintoja, es una cola muy ancha con la rectrices graduadas desde las externas más cortas a las centrales mucho más largas. Además, como migrador transahariano que es, la proyección primaria está bien acusada.

Nuestro ejemplar, por el contrario, es más bien marrón claro con un estriado grueso y cola redondeada y en apari apenas graduada. La proyección primaria es muy corta, apenas sobresale de la punta de las terciarias. Difícil encaje con una buscarla pintoja.

http://www.birding.se/birds/foto/grashoppsangare.htm
Podría ser un Bisbita común, si no fuera por el patrón del ala, el rayado mucho más grueso, la cola corta, redondeada y en apariencia poco graduada, la ausencia de rectrices externas claras, y otros muchos rasgos que todos conocéis y no hace falta enumerar.

El acentor común es también un ave de plumaje estriado, pero a diferencia del ejemplar del Ornitonigma de noviembre, el plumaje es de un color castaño-rojizo con matices grisáceos en el cuello. Ninguna de estos rasgos aparecen en nuestro ejemplar. Como tampoco aparecen las puntas blancas que presenta en las coberteras medianas y grandes.



Por lo tanto sólo nos queda una posibilidad, que se trate de un Buitrón (Cisticola juncidis). Esta fue la opción del 85% de los 21 votos emitidos. Vemos que el ala es bastante uniforme, con primarias pardo-grisáceas y cobertoras alares negruzcas con anchos bordes ante-blancuzco. Partes superiores color ante con un ancho estriado oscuro. Obsérvese el obispillo castaño-rojizo. Cola corta con manchas subterminales oscuras y bordes blancuzcos, excepto las centrales.

dissabte, 31 d’octubre del 2015

L'Ornitonigma: 2 x 1

Com que vaig amb una mica d'enraredit, us ofereix dos nous reptes en una mateixa entrada. Crec que són facilets, especialment un d'ells. Els dos exemplars van caure en diferents jornades d'anellament en ambients molt diferents. Espero que aquesta infoormació sigui d'ajuda.

Moltes gràcies per participar i ens veiem d'aquí a unes setmanes.

Ornitonigma d'octubre

Ornitonigma de novembre

dimarts, 27 d’octubre del 2015

Solución al Ornitonigma de septiembre: Fumarel cariblanco

El 83% de los votos al Ornitonigma del mes deseptiembre fueron para Chlidonias hybridus, el Fumarel cariblanco. Sólo un voto se fue a Sterna nilotica y parece que quedó bien claro que no era ni un Charrán común (Sterna hirundo) ni tampoco un Fumarel aliblanco (Chlidonias hybridus). Veamos el porqué.



Si algo tienen en común todos los miembros de la familia Sternidae, es su complexión ligera y elegante, las alas largas y estrechas, la cola más o menos ahorquillada y un plumaje donde contrastan partes superiores grises e inferiores blancas. Además, durante la época de reproducción, presentan una caperuza negra que se extiende desde la frente hasta la nuca  y parte posterior del cuello con patrones que varían según las especies. A grandes rasgos así es un charrán o un fumarel. Nuestra ave misteriosa se ajusta sin duda alguna a este patrón general. Pero veamos cuáles son las divergencias que permiten su determinación específica.

LA ESTRUCTURA

A nivel estructural tenemos un ave compacta de alas largas y anchura uniforme; cola no demasiado larga y de aspecto puntiagudo. Vale la pena detenerse un momento en este detalle. Una fotografía no es más que una instantánea de toda una secuencia de movimientos. Si nos fijamos en la cola, vemos que en efecto es apuntada y además que no está desplegada. Este aspecto es el  resultado de la combinación de unas rectrices externas un poco más largas que las centrales. Si la cola estuviera abierta, veríamos una cola escotada o ahorquillada... ¡O quizás no!            


EL PLUMAJE

El plumaje responde bien al patrón general de los esternidos: partes superiores grises e inferiores... Bien, las inferiores (y a veces también las superiores) presentan una variación estacional en algunas especies. Por ejemplo, el fumarel cariblanco —que fue el más votado— muestra las partes inferiores blancas fuera del periodo reproductor, pero se tiñen de gris pizarroso durante la época de cría. Pero vayamos al detalle. 

El dorso, manto y escapulares son de un tono gris plateado, que se extiende sobre el obispillo y las cobertoras alares, mostrando un ligero contraste con el gris perla de la parte exterior del ala y la cola. Las secundarias con punta blancuzca forman una banda blanca a lo largo de todo el borde de fuga. Primarias con hemibanderas internas oscuras y raquis también oscuro, que se abre en una banda terminal negruzca en forma de flecha (las más externas, de P10 a P8) contrastan ligeramente frente al conjunto. Pese a estos matices que apreciamos gracias a la fotografía, en el campo en realidad vemos un ave bastante uniforme en sus partes superiores. Lo que más destaca es sin duda su capirote negro, que abarca la nuca y la parte posterior del cuello, delimitado en su parte inferior por una lista blanca muy conspicua. El vientre es gris negruzco. La parte inferior del ala es de un blanco puro con un destacado borde negruzco, formado por las ya comentadas puntas oscuras de las primarias.


COMPARATIVA

Sólo una de las cuatro opciones de este Ornitonigma es correcta. Comencemos. 

Una de las especies era la Pagaza piconegra (Sterna nilotica), un estérnido grande y compacto, que presenta las partes superiores, incluyendo la cola y el obispillo, uniformemente grises y un capirote negro que cubre toda la parte posterior del cuello.  Sin embargo tanto en plumaje como en estructura es bastante diferente a nuestro ejemplar.

Pese a su robustez, las alas, aunque anchas, especialmente en la base, son más largas y puntiagudas que las de nuestra ave. La cola es proporcionalmente más corta y ahorquillada, aunque en vuelo directo la suele llevar plagada, lo que le da un aspecto puntiagudo (ver foto abajo). Presenta un plumaje bastante uniforme con las partes superiores gris azulado y las inferiores blancas. Tan solo destaca el borde negro de las puntas de las primarias, más visible en la parte inferior. Recordemos que estamos describiendo el plumaje nupcial. La ausencia de tonos negros en el pecho y vientre junto con el resto de características descritas, descartan a esta especie.



Otra de las especies era el Charrán común (Sterna hirundo). Teniendo en cuenta que hablamos de un ejemplar que presenta librea nupcial, resulta fácil eliminar a esta especie como posible candidato. Las alas largas y puntiagudas junto con la llamativa proyección de las rectrices externas, le confieren un aspecto más estilizado y elegante. Las partes inferiores de un gris muy pálido, a penas contrastaado con las mejillas blancas, a diferencia de lo que vemos en el ejemplar de la fotografía. Otro rasgo importante que tiene que ver con la muda y que está ausente en nuestra ave, es la cuña oscura que forman las primarias externas. El resto de las alas, dorso, manto y escapulares son grises, mostrando un notable contraste con el obispillo y cola blancos. Sólo con esto ya lo podemos dar por descartado.




La siguiente opción era el Fumarel aliblanco (Chlidonias leucopteros). En el caso de un ejemplar en plumaje no reproductor o si se tratara de un juvenil, habría mucho que hablar, pero siendo un ave con librea estival, queda descartado de facto. Para muestra un par de fotografías.

En la parte superior dos fumareles cariblancos. En la inferior tres fumarreles aliblancos. Estany d'Ivars i Vila-sana (Lleida).



Por tanto, nos queda sólo una especie, el Fumarel cariblanco (Chlidonias hybridus), que fue el protagonista del Ornitonigma de septiembre. Os dejo con más fotos del mismo ejemplar.



Muchas gracias y hasta la próxima.

diumenge, 20 de setembre del 2015

Primer Ornitonigma del nou curs

Nou curs i nou Ornitonigma. És facilect. Què opineu, Sterna hirundo, Chlidonias hybridus, Chlidonias leucopterus o Sterna nilotica? La solució a final de mes.

Nuevo curso y nuevo Ornitonigma. És fácil. ¿Què opináis, Sterna hirundo, Chlidonias hybridus, Chlidonias leucopterus o Sterna nilotica? La solución a final de mes.

New course and new Ornitonigma. It is easy. What do you think, Common Tern, Whiskered Tern, White-winged Tern, or Gull-billed Tern? Solution later this month.

diumenge, 12 de juliol del 2015

Solución al Ornitonigma de mayo


Antes de comenzar la descripción y resolver el Ornitonigma de mayo, me gustaría comentar en un par de líneas algunas curiosidades sobre este mosquitero, porque de eso sí que estamos todos seguros, se trata de un mosquitero. En concreto de un mosquitero casi exclusivamente europeo, que gusta de los bosques maduros y bien desarrollados para criar. El invierno, como muchos de los miembros del género Phylloscopus en Europa, lo pasa en el África ecuatorial. Comentar por último que es el más grande de nuestros mosquiteros. Quizás con estos datos, ya sepáis de cuál se trata.


Breve análisis de la fotografía

Bajo el dosel arbóreo vemos un mosquitero de estructura robusta, compacto y con un patrón facial bien marcado. Pese a la débil luz previa al ocaso —momento en que se tomó la fotografía—, se aprecia un claro contraste entre las partes superiores verdosas y las inferiores pálidas, de un blanco sedoso algo sucio por efecto de la luz, pero aún así bastante bien delimitadas.

Lo más llamativo es sin duda su diseño facial, en el que destaca una ancha ceja amarillo limón, flanqueada en su parte inferior por una lista ocular oscura y enfatizada por un anillo ocular amarillento. Las mejillas y coberteras auriculares son del mismo tono amarillo que el supercilio, aunque ligeramente más oliváceo en su extremo posterior, allá donde se fusionan con el verde oliváceo de los lados del cuello.

Sobre las partes superiores verdes destacan las terciarias de centros oscuros con anchos bordes blanquecinos. Bordes blanco-amarillentos se distinguen también en las grandes cobertoras, que añaden un ligero contraste al conjunto. Afinando mucho, y gracias a la fotografía, ya que en el campo debido a las condiciones que se daban no era una característica apreciable, podemos intuir que los bordes de les hemibanderas externas de las secundarias son amarillentos y forman un panal alar. En el resto de las alas, destaca el álula y las primarias más oscuras que el resto.

Otro detalle importante y apreciable en la fotografía, es la corta proyección de las retrices en relación con las infracobertoras caudales. Este rasgo acentúa su aspecto compacto y robusto.

En cuanto a las partes no emplumadas, sólo podemos apreciar unas patas largas y fuertes de un tono amarillo pálido y el ojo oscuro bien contrastado contra el fondo amarillento.

Con todos estos elementos ya podemos empezar a discriminar.


Valorando candidatos

El mosquitero musical (Phylloscopus trochilus) es también un mosquitero grande, pero más elegante, estilizado y longilíneo, de patas largas y claras como el de la fotografía. La tonalidad general de las partes superiores va del verde oliváceo al verde amarillento, pero sin ese contraste tan acusado con las partes inferiores. Por el contrario parece que tienden a fusionarse. Cuenta también con un suave patrón facial, formado por un supercilio blancuzco-amarillento y una lista ocular oscura, aunque mucho menos contrastado. En general se trata de un ave de aspecto más uniforme y monocolor en contraste con el de la fotografía.



El Mosquitero verdoso (Phylloscopus trochiloides) es también una especie con un marcado contraste entre las partes superiores verde oliva o verde brillante (dependiendo de la subespecie) y las inferiores blancas. Presenta un patrón facial llamativo, formado por supercilio bien marcado, que desde la frente alcanza el extremo posterior de las cobertoras auriculares. Sin embargo, es de un tono blancuzco o cremoso y no amarillo limón como en el caso de nuestra ave. Tampoco son amarillas las mejillas, que aparecen cubiertas de un moteado oscuro similar al tono de las partes superiores. Un rasgo característico de esta especie es la nítida barra alar formada por las puntas blancas o blanco-amarillentas de las grandes cobertoras externas, rasgo ausente en el ejemplar de la foto. Otra diferencia no menos importante la encontramos en el color de las patas, que varían entre el marrón y el gris, pero nunca son amarillentas. Por tanto, es difícil que ésta sea nuestra ave.

http://ibc.lynxeds.com/photo/greenish-warbler-phylloscopus-trochiloides/nandi-hills-bangalore-india


Siguiendo con nuestros candidatos llegamos al Mosquitero papialbo (Phylloscopus bonelli). Es éste un mosquitero que difiere mucho de nuestro ejemplar, básicamente por la ausencia de patrón cefálico bien definido, que en todo caso aparece muy difuso.



Tenemos por último al Mosquitero silbador (Phylloscopus sibilatrix). Un ave con las partes superiores de un verde intenso, con terciarias oscuras con bordes pálidos, destacado supercilio amarillo limón, lista ocular oscura, mejillas amarillas, partes inferiores blancas bien contrastadas con las superiores y patas pálidas (amarillentas). Todos estos datos son coincidentes con el breve análisis que se hizo en el primer epígrafe. Por tanto, ya le podemos poner nombre y apellidos a nuestro pequeño misterioso, Mosquitero silbador. 

El ejemplar fue observado junto a Jordi Sala, Jaume Castellà i Dani González en los Aiguamolls de l’Empurdà la pasada primavera.


Exemplar en el parque de la Pau, Sant Adrià de Besòs, Barcelonès
(imagen de archivo).