L'ORNITONIGMA

dijous, 5 d’agost del 2010

Sobre els corriols camanegres de El Garraf


Durant aquest curs, Vilanova i la Geltrú i les seves rodalies han estat les meves zones de campeig. No han estat gaires les sortides que vaig fer, però han estat totes les que he pogut. El fet de recórrer i descobrir una àrea nova, ja és prou interessant per si mateix. Tanmateix amb el que més he disfrutat ha estat amb l’observació de les diverses parelles de Corriol camanegre que hi vaig trobar.

En conjunt vaig localitzar, de nord a sud, dues parelles al dic de Ponent del port de Vilanova i la Geltrú, una parella a la platja Llarga (El Prat de Vilanova), i dues parelles a Cubelles. Les últimes informacions de primera mà les vaig obtenir el 3 de juny. D’ençà no vaig tenir més oportunitats de fer-ne seguiments. No obstant això, la meva alegria va ser rotunda quan l’11 de juliol, en Jaume Viader informava a través del fòrum Auscat que les parelles del dic de Ponent tenien a primers de juny 1 i 3 polls de 12-15 dies, i que “dues setmanes més tard, un mascle amb 2 joves i un altre jove que semblava anar per lliure.” De la resta de parelles només sé que la de Platja Llarga havia perdut la posta a causa de les fortes plujes de finals de la primavera. I pel que fa a les de Cubelles, una havia tret un poll, que desconec si finalmente se’n va surtir; i l’altra conservava el niu, però desconec si va tirar endavat la llocada.

diumenge, 1 d’agost del 2010

Què fer si ens trobem un pollet?

Moltes vegades m'he trobat davant la tesitura d'explicar què fer amb un pollet que ens hem trobat al carrer. Depenent de l'edat del poll, de les circunstàncies aconsellava una cosa o una altre. Malgrat que la majoria d'espècies ja han criat, encara hi ha la possibilitat de trobar-nos-hi. Axí doncs, aprojito a penjar unes pautes que SEO/BirdLife recomana davant aquesta circunstància.



http://www.seo.org/home_articulo.cfm?id=4914
¿Qué hacer si encontramos un pollo huérfano?




En verano, en nuestros paseos por la ciudad o por el campo tal vez nos encontremos con alguno caido en el suelo. Desde SEO/BirdLife queremos daros algunos consejos prácticos. 



Qué hacer con un pollo huérfano


La primavera y el verano son las principales èpocas en las que podemos encontrar polluelos huérfanos en el suelo. Esto se debe a que es en esos momentos cuando comienzan a abandonar su nido: ha llegado la hora de aprender a volar. Sin embargo, aún no son capaces de vivir por sí solos, y aunque vuelen necesitan depender por un tiempo de sus padres. Los polluelos deberán aprender a buscarse el alimento, a afrontar los peligros que los acechan, a ser lo suficientemente fuertes para sobrevivir... Estos polluelos "volantones" son los que se suele encontrar la gente que, pensando que están abandonados, deciden recogerlos y proporcionarles un hogar. Aunque esta es una acción muy humana, es equivocada, porque al llevarse al pollo, lo privan de la posibilidad de que tenga una correcta enseñanza y que sean sus padres quienes lo atiendan.

Los verdaderos polluelos huérfanos

De entre todos los pollos que podemos encontrar en el suelo, debemos aprender a diferenciar aquellos que están realmente abandonados de los que no lo están. Los verdaderos pollos huérfanos son los que se caen del nido, son expulsados de éste, o pierden a sus padres sin estar aún preparados para afrontar la vida sin ellos. Para averiguar si el polluelo que has encontrado se halla en alguno de estos casos, debes hacer lo siguiente: lo primero es observar atentamente en los alrededores para ver si están cerca los padres.

En ocasiones la presencia humana podría haberlos alejado del lugar. Los polluelos que están en el suelo pero no están abandonados suelen tener una apariencia nerviosa, reclaman con insistencia e incluso tienen ceba en el pico. Si el ave se encuentra en una situación peligrosa, como una carretera, intentaremos alejarlo interceptando su dirección. Si no detectamos a los progenitores buscaremos un lugar cercano, apropiado para el pollo, donde esté a salvo y a la vez sea fácil de localizar por sus padres. Después debes alejarte del lugar durante una o dos horas; al regresar, hazlo con sumo cuidado, porque sus padres pueden haberlo encontrado, y en este caso,quédate observando unos minutos (más o menos 15) para ver si le llevan comida o si tiene un contacto acústico con él. Pero si por el contrario, has vuelto al lugar después de un par de horas y el pollo sigue solo, puedes decidir entre: abandonarlo a su suerte; adoptarlo; o llevarlo a un Centro de Recuperación de aves, donde se ocuparán de él.

Pollos nidícolas
Son aquellos que al nacer son totalmente dependientes de sus padres, por tanto, éstos deben alimentarlos, darlos calor y enseñarlos a alimentarse por sí solos hasta que puedan abandonar el nido definitivamente. Son los más difíciles de criar debido a todas las atenciones, numerosas y constantes, que hay que darles. Aves de este tipo son, por ejemplo, los gorriones, las rapaces, las golondrinas...

Pollos nidífugos
Estos pollos al nacer son capaces de escapar del nido, pero deben permanecer al lado de sus padres, a los que siguen a todas partes para aprender a conseguir el alimento. Son, por ejemplo, los patos, las perdices, los gansos...

Aves Rapaces
Puede darse el caso de que encuentres un pollo de ave rapaz: lechuzas, búhos, águilas, halcones, mochuelos, cernícalos... Esta clase de aves deben ser llevadas de inmediato a un Centro de Recuperación de aves para que se ocupen de ellas.
Legalmente no se permite la tenencia de aves rapaces u otras aves protegidas, por lo que tienes que entregárselas a estos centros que son lugares legalmente capacitados para cuidarlas. Además, las atenciones que requieren son más rigurosas, ya que por regla general son carnívoras y necesitan una dieta basada en ratoncillos, topillos, pequeñas aves, ranas, peces... alimentos más difíciles de conseguir. Otra razón es que el alojamiento que precisan debe ser espacioso, muy tranquilo y cuando llega la hora de aprender a volar, necesitan un espacio aún más amplio. También hay que recordar que son aves mucho más grandes y más peligrosas que los gorriones, patos, golondrinas...
Por tanto no lo olvides, si encuentras un ave rapaz, llévala de inmediato al centro más cercano, tanto si es un pollo como si está herida, ya que suelen ser especies protegidas y se está luchando por su supervivencia.

El desarrollo del pollo
Los pollos se desarrollan rápidamente desde que salen del huevo. Una forma de averiguar cuántos días tienen, más o menos, es conociendo las características de su fisonomía y comportamiento que van cambiando según crecen. Hay que tener en cuenta que el desarrollo que se explica a continuación, se refiere sobre todo a aves pequeñas y nidícolas, como gorriones o golondrinas, ya que en aves como las rapaces, es algo más lento.

ETAPA PRIMERA: va desde que el pollo nace hasta que se produce el desarrollo motor y de los sentidos. Podemos hacer un seguimiento día a día.

  • DIA 1. El pollo es totalmente ciego. Realiza solamente movimientos instintivos como tragar, agarrarse, moverse lentamente por el nido, levantar el trasero para defecar... Cuando quiere comida levanta la cabeza. Posee algo de plumón, pero es incapaz de regular su temperatura.
  • DIA 2. Comienza a controlar sus propios movimientos. Aparte de levantar la cabeza para pedir comida, utiliza el reclamo. Empieza a crecerle el plumón.
  • DIAS 3 – 4. Sin cambios, excepto en que le crecen algunas plumas en las alas y comienza a abrir un poco los ojos.
  • Dibujo: RSPB
  • DIA 5. Va tomando mayor fuerza en las patas, pudiendo incluso levantarse. Es el momento en el que más abre el pico, reclamando su alimento. Comienza a tener el movimiento instintivo de acicalarse las plumas.
  • DIA 6. Ya es capaz de controlar su temperatura corporal y ahora abre los ojos por completo.


    ETAPA SEGUNDA: el pollo empieza a tomar conciencia de lo que ocurre a su alrededor; comienza su aprendizaje y el momento de la impronta.

    • DIA 7. Ya puede observar lo que ocurre a su alrededor y aparece el instinto del miedo. Aletea, trepa al borde del nido, y es capaz de dejar éste en cualquier momento. Se acicala frecuentemente. Pía para pedir alimento.
    • DIAS 8 – 9. Aletea siempre que quiere comida, aunque son unos días en los que puede perder el apetito. Ha desarrollado las plumas de vuelo y tiene todo el cuerpo lleno de plumas. Poco a poco va perdiendo las boqueras.


    ETAPA TERCERA: el polluelo abandona el nido y va adoptando un comportamiento más adulto: se independiza.

    • DIAS 10 – 16. Sale del nido y aprende a volar. Adquiere un comportamiento de huida, empieza a utilizar distintos tipos de reclamo según sus necesidades: pedir comida, dolor, simple canto, miedo... Comienza a bañarse y a lavarse el pico, duerme con la cabeza debajo del ala. Esta inactivo gran parte del tiempo excepto para comer, que hace frecuentemente. Es un periodo en el que es difícil de alimentar, porque sólo acepta comida de sus padres.
    • DIAS 17 – 28. Adquiere una actitud social con el resto de su población. Aprende de los adultos a cantar y reconocer los peligros que pueden acecharle. Aún durante unos días persigue a sus padres y los pide comida, pero gradualmente se irá independizando de ellos. La cola ya está a la mitad de su crecimiento.


    Impronta

    ¿Qué es lo que llamamos impronta o imprinting? 

    Entre los animales, este es el proceso por el cual las crías se identifican con los adultos de su misma especie y aprenden de ellos, mediante observación e imitación, los distintos métodos para sobrevivir: buscar comida, refugio y demás, incluyendo los comportamientos de agresividad, sumisión, apareamiento, defensa...
    Es necesario tener un especial cuidado para que el pollo que has adoptado no te identifique como un individuo de su especie. En el caso de que esto no se haga así, y el ave pase mucho tiempo en contacto con los humanos o animales domésticos, ya no pueden ser liberados porque ya no podrán adaptarse al hábitat natural donde son soltados. Es muy común dejar a los niños que toquen y cojan los polluelos, pero este es un error muy grande ya que los perjudica mucho. Debes tener muy claro que no puedes encariñarte con él. Es un animal salvaje y no puedes privarle de su libertad.
    Durante el desarrollo del ave el momento más propicio para que se produzca la impronta es durante la segunda etapa de su vida, llegando a durar varias semanas en algunas especies. Por tanto debes tener mayor cuidado en esos días.

    ¿Cómo lo puedes hacer? 

    A continuación indicamos cuales son las principales medidas que puedes adoptar para evitar el imprinting del pollo que has recogido: Lo ideal es que el pollo se desarrolle con otros pollos huérfanos. Pon atención para que éstos sean más o menos de la misma edad y que pertenezcan a la misma especie. Colócalos en el mismo alojamiento, si fuese el caso, y reduce lo más que puedas tu presencia.
    Intenta que averiguar de qué especie se trata y, en la medida de lo posible, observar individuos adultos de ésta o informarte sobre sus hábitos, para tratar de inculcárselos a tu polluelo.
    También puedes poner un espejo para que pueda verse entero a sí mismo: así aprenderá como es el aspecto de los individuos de su misma especie, muy importante para el momento de la liberación.
    Si puedes utiliza grabaciones con sonidos de su especie. Intenta alimentarlo con unas pinzas y guantes para no transmitirle enfermedades. Lo más importante de todo: procura tocar, sobar o manipular al pollo lo menos posible.

    Prepárale un hogar adecuado
    La temperatura corporal. Uno de los primeros problemas que vas a encontrar al decidirte a adoptar a un pollo huérfano, es el mantenimiento de su temperatura corporal, sobre todo cuando son pollos muy jóvenes, ya que hasta la semana de edad no comienzan a regular su temperatura. Normalmente, al encontrártelo suele estar frío, débil, deshidratado, e incluso parecer que no tiene vida: usa tu propio calor como medida de urgencia tomándolo entre tus manos o acercándolo a tu cuerpo.
    Si el pollo es nidícola y está en la primera etapa de su vida, puedes ponerlo en un cuenco con el fondo cubierto de papel de cocina. Después, este "nido" debes colocarlo en una caja. No coloques en el fondo de la caja ni papeles, ni paja, ni algodón, ni nada semejante, porque si se derrama algo de líquido todo eso hará que la humedad permanezca más tiempo, cosa que no beneficiará para nada al pollo.
    Puedes poner debajo de la caja una manta eléctrica, siempre a una intensidad moderada; usa bolsas de agua caliente, y si no tienes, utiliza botellas de agua llenas de agua caliente. Coloca una bombilla de 60w sobre la caja. Si la colocas, debes taparla de alguna manera o ponerla sobre
    la caja cerrada, porque si no, puedes dejar ciego al polluelo con tanta luz.
    En cualquier caso nunca uses dos métodos a la vez, podrías aumentar demasiado la temperatura y asfixiar al pollo. Lo que sí puedes hacer, es usar un método por el día y otro por la noche, por ejemplo, usar la bombilla por el día y la manta o botella por la noche: así conseguirás que el pollo se adapte al ciclo día/noche.

    Muy importante. No debes olvidar nunca:
    - Elevar la temperatura del pollo siempre poco a poco, no le provoques un cambio brusco.
    - Colocar la fuente de calor en un extremo de la caja, así permitirás que el pollo se aleje o acerque a ella según sus necesidades.

    Su espacio.
    Cuando el polluelo comienza a aletear, debes ofrecerle un espacio más amplio, para que ejercite. Empiezan a salir del nido y a alimentarse por sí solos. Es muy importante que no coloques a estos pollos en jaulas convencionales para pájaros, ya que cuelan sus plumas por los barrotes y se estropean. Tampoco debes poner agua a su alcance hasta que no desarrolle las plumas, porque si cae dentro, se mojaría y se enfriaría: el agua que necesita irá incluida en el alimento hasta que pueda beber por sí solo.
    Si el pollito es nidífugo, el alojamiento debe ser semejante, pero en vez de un cuenco como nido, coloca un plumero o algo similar en el interior de una caja grande para que pueda cobijarse allí cuando quiera.
    Proporciónale mucha tranquilidad. Es muy importante que le des un entorno muy tranquilo, que estén aislados, para que exclusivamente sean molestados cuando hay que limpiarlos o alimentarlos. El estrés es un grave problema que puede
    afectar mucho a tu polluelo, el ruido, el movimiento a su alrededor pueden provocárselo.

    Una buena alimentación
    Lo complicado de la alimentación es encontrar una dieta que contenga todos los componentes necesarios para el correcto crecimiento, que sea adecuada para el tipo de pollo, barata y de fácil preparación. Sería ideal informarse bien sobre el tipo de alimento que toma la especie de nuestro pollo, para imitar al máximo su dieta natural. Normalmente, lo pollos nidícolas requieren alimentos blandos con altos niveles de proteínas, vitaminas y calcio. Tomamos la siguiente lista como alimentos base:

    ALIMENTOS BASE 
    Pasta para aves insectívoras 
    Pienso seco para cachorros de perro 
    Pienso seco para gatos

    Deberás preparar una pasta de la siguiente manera:
    1. Elige uno de los alimentos base de la tabla de arriba. 
    2. Échalo en una taza hasta llenar un tercio, lo mezclas con agua caliente, y así se crea una pasta homogénea. 
    3. Debes añadir 3 ó 4 gotas de complejo vitamínico para aves. 
    4. Añade media cucharadita de cáscara de huevo molida. Si sabes que tu pollo es insectívoro (que su dieta natural es a base de insectos), escoge dos ingredientes de la lista A, y agregas una cucharada de cada uno a la mezcla; pero si es granívoro, toma dos elementos de la lista B, y haces lo mismo.


    LISTA A - Potito de ternera para bebés - Huevo duro - Larva de mosquito congelada - Hígado crudo triturado - ternera cruda trituada
    LISTA B - Harina de avena - Harina de maíz - Manzana triturada - Huevo duro - Pipas de girasol molidas - Papillas de cereales con proteínas - Germen de trigo

    Es muy posible que no sepas si tu polluelo es granívoro o insectívoro, y no te decidas por una lista u otra. Hasta que puedas averiguar de qué tipo es, aliméntalo con la dieta para insectívoros.

    Un error más común de lo que parece es alimentar a los pollos con pan y leche: NUNCA LO HAGAS. La ingestión de leche les provoca grandes trastornos digestivos, ya que son unos animales que no la contienen en su dieta y no la digieren bien.

    La forma de alimentar al polluelo va cambiando a medida que van pasando los días. Debes hacerlo siguiendo bien estas indicaciones, o de lo contrario el pollo no comerá o no aprenderá a alimentarse por sí solo. Durante la primera etapa, utiliza unas pinzas para que, en pequeños trocitos, le introduzcas la comida hasta el fondo del pico. Esta tarea será más fácil si el pollo abre el pico pidiendo la comida, pero si no es así debes abrírselo con cuidado y meterle la comida. Ayúdale a tragar humedeciendo un poco más la comida.
    La frecuencia con la que debes alimentarlo, es cada 30 minutos durante todo el día (por la noche no), y en cada toma debes darle raciones hasta que no pida más, que suele ser con 3 ó 4. Poco a poco alarga el espacio de tiempo entre las tomas hasta llegar a 1 hora. Limpia siempre los restos de comida que quedan en el pico del polluelo.
    En la segunda etapa debe comenzar a alimentarse solo, a picotear la comida, por lo que debes dejarlo en el suelo de la caja y hacerle ver que es de allí de donde la coges para alimentarlo. Ya debe saber comer solo. Se ha convertido en un pollo volatón, así que déjale la comida por el suelo. Puedes ir mezclando elementos de su dieta natural con la comida que le preparas: insectos (en el caso de que sea insectívoro), semillas (si es granívoro), frutas... Pueden comenzar a dar sus primeros pasos como cazadores proporcionándoles una agrupación de moscas y mosquitos que puedes conseguir colocando fruta podrida en un rincón de la caja.

    Entrenamiento para la suelta
    Para que el pollo tenga éxito en su liberación y sea capaz de sobrevivir después, no es suficiente alimentarlo, sino que también debes enseñarle a buscar el alimento y que haga ejercicio, sobre todo con las alas... Es un proceso que tiene que durar unos 10 días y en el que hay que proporcionarle un lugar amplio para que pueda volar, de mayor o menor tamaño según la especie de la que se trate.
    Lo ideal es usar un voladero. El mejor lugar para construirlo, si puedes permitírtelo, es en una jaula exterior,
    como mínimo de 2 metros de ancho, largo y alto, en la que se colocan ramas, posaderos de distintos tipos, perchas...en diferentes posiciones y alturas. También ponle agua y un lugar donde esconderse y cobijarse.
    La etapa de entrenamiento puede provocar más molestias para el padre/madre adoptivo, ya que muchas veces no se tiene un espacio ni los medios necesarios para crear un voladero. En estos casos, lo mejor es llevar al pollo a un Centro de Recuperación donde lo prepararán con cuidado para la liberación, que podrás llevarla a cabo tú mismo si así lo deseas cuando el ave esté preparada.

    La libertad
    La liberación del pollo es un momento que provoca grandes emociones. Tras una temporada cuidando de él, puedes sentir cariño hacia ese animal tan pequeño que te ha necesitado tanto. Sin embargo es muy importante que comprendas que el ave que has criado no es un animal de compañía, y si has puesto especial cuidado para que no se produzca el imprinting, le has enseñado a alimentarse, y le has permitido aprender a volar, el ave está totalmente preparada para la suelta y no debes privarle de su libertad por capricho. Le haces mucho más bien permitiéndole ir que reteniéndole.
    Nunca debes liberar al polluelo si no ha aprendido a comer solo. Pero ten en cuenta que tienes que enseñarle deprisa, porque el ave no puede estar con nosotros más de un mes, ya que iría disminuyendo su posibilidad de adaptarse al hábitat natural.
    Elige un lugar adecuado. Lo ideal sería liberarlo en el mismo lugar donde lo recogiste. Si esto no es posible, selecciona una zona de hábitat típico o apropiado para la especie de la que se trata, asegurándonos de que allí existen recursos alimenticios suficientes, que haya individuos de la misma, y donde no aparezcan amenazas para ésta.
    Cuando el lugar elegido es desconocido para el ave, hay que prepararla para que lo reconozca. Para ello mete el ave en una caja pero que pueda ver el exterior, colócala en la zona para que se acostumbre un poco a ésta, y déjala allí al menos durante una hora. Después la abres, separándote tú de ella para que no intercedas en su campo de visión, y permanece alejado observando lo que pasa. Lo más normal es que el ave entre y salga de la caja para coger comida que tú has dejado dentro. Verás como se va alejando de ella poco a poco. Deberás volver a la zona en los días posteriores porque es raro que encuentre comida los primeros días, y tendrás que llevársela tú.
    Elige un día cálido, y libera al ave a primera hora de la mañana, así tendrá tiempo de sobra para reconocer el lugar y encontrar alimento.

    divendres, 30 de juliol del 2010

    Fuerteventura, julio de 2010


    Al sur, bañada por las aguas del Atlántico y acariciada con fuerza por un viento que modela a su antojo, está la isla de Fuerteventura. No he investigado de donde le viene el nombre, pero se tiene que ser fuerte y un poco afortunado para sobrevivir en un medio tan extremo. El sol es implacable y el viento un compañero persistente. La isla, subyugada a estos dos elementos, es un claro reflejo de su acción conjunta: la aridez reina allá donde vayas. Así es el sitio que elegí este año como destino de mis aventuras ornitológicas.

    Hacía tiempo que tenía ganas de ir a las Canarias, y este año era el perfecto, necesitaba una buena cura de estrés y un lugar con calor. Fuerteventura cumplía los requisitos, poca masificación y horizontes amplios. Mi hermana y mi cuñado tienen mucho que ver en la elección, y les estoy muy agradecido porque el viaje salió redondo. Pero vayamos al cogollo.

    Dadas la condiciones extremas de la isla, la fauna ornítica es más bien reducida, en contrapartida resulta muy interesante. El carácter insular y las características del medio han modelado las especies, de manera que han surgido variedades (subespecies) de especies presentes en la Península Ibérica, como Alimoche (Neophron percnopterus majorensis), el Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus dacotiae), la Terrera marismeña (Calandrella rufescens polatzeki), las currucas tomillera (Sylvia conspicillata orbitalis) y cabecinegra (Sylvia melanocephala leucogastra), el Alcaudón norteño (Lanius excubitor koenigi), el Cuervo (Corvus corax tinguitanus) o el Pardillo común (Carduelis cannabina harterti) entre otras. Además su cercanía con el norte de África, ha permitido la colonización de la isla por parte de algunas especies norteafricanas tales como la Avutarda hubara (Chlamydotis undulata fuerteventurae), el Corredor sahariano (Cursorius cursor), el Herrerillo africano (Cyanistes teneriffae degener), y el Camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus amantum). Y como ocurre en muchas islas a lo largo y ancho del planeta,  aparecen los endemismos. En este sentido, comparte especies endémicas con otras islas del archipiélago canario, como el Vencejo unicolor (Apus unicolor), el Bisbita caminero (Anthus berthelotii) y el Canario (Serinus canaria), pero el endemismo por excelencia de Fuerteventura es la Tarabilla canaria (Saxicola dacotiae). Los barrancos y laderas rocosas de Fuerteventura son el único lugar del mundo donde se puede disfrutar de la observación de este pequeño paseriforme.

    LUGARES VISITADOS
    Me centré fundamentalmente en ambientes interiores, los jables, los barrancos, y los llanos fueron mis principales objetivos (no visité muchos sitios, sino que me concentré en recorrer intensivamente unos pocos). También visité varios humedales, pero el fuerte estiaje ya los había secado. Y de manera ocasional hice alguna observación desde la costa. De norte a sur fueron: La Oliva (buen lugar para aves esteparias, aunque la suerte no me acompañó, sólo con el Halcón tagarote); Llanos de Tindaya y barranco de Esquinzo (en mi experiencia el lugar más interesante para Avutarda hubara, Corredor sahariano y Ganga ortega);  Los Molinos y Llanos de la Concepción (Alimoche, Corredor sahariano y Vencejo unicolor); Betancuria-Castillo de Lara-Vega de Rio Palmas-embalse de Las Peñitas (Herrerillo africano, Canario); Rosa de Catalina García; Jables de Jandia-Barranco de Pecenescal (Perdiz moruna, Halcón tagarote, Corredor sahariano, Tarabilla canaria, Curruca tomillera y Camachuelo trompetero); Cofete (Tarabilla canaria, Curruca tomillera y Camachuelo trompetero).


    CRÓNICA DE LES OBSERVACIONES

    13 de julio de 2010
    No me demoré ni un minuto en salir a inspeccionar los alrededores del complejo hotelero donde estaba instalado –una burbuja de verdor en medio de la más intensa aridez, como caído del cielo-. Era la tarde del 13 de julio, estaba al ladito de los jables de Jandía, un extenso cinturón arenoso, que de este a oeste, es puerta de entrada al istmo del mismo nombre. La circulación por las pistas que lo atraviesan resulta cuanto menos arriesgada, debido a la alta probabilidad de quedarse atascado en la arena. Así pues, aquella tarde decidí utilizar las pistas pedregosas de los barrancos que lo circundan por el sur. Me dirigí al barranco de Pecenescal. A un lado de la pista dominan las tierras arenosas de los jables, mientras que al oeste están las laderas pedregosas de los barrancos. La excursión no pudo ser más fructífera. Tan pronto entré por la pista comencé a sentir y ver los primeros bisbitas camineros, sin duda alguna el ave más común y extendida de toda la isla, y que en los próximos días vería allá donde fuere. Se trata de una especie endémica de las Canarias y Madeira, que ocupa todo tipo de terrenos (dunas, jables, llanuras, áreas montañosas e incluso zonas urbanas y periurbanas, tal es su gran adaptabilidad). Un poco más allá sentí un reclamo familiar, era de gorrión, pero no del gorrión que tan acostumbrados estamos a ver por aquí, sino de una especie mucho menos común en la Península, el Gorrión moruno (Passer hispanolensis). Bastante abundante, lo encontré fundamentalmente por ambientes humanizados, pero también en otras zonas, aunque por lo general cerca de granjas de cabras. Aquella tarde, la suerte estaba de mi lado, ascendiendo por la pista se levantó una Abubilla (Upupa epops), especie bastante común en la isla, y al salir volando espantó un pajarillo que se posó muy erguido sobre una gran roca. Era mi primera Tarabilla canaria, una hembra, pero unos 200 m. más allá, en un pequeño barranco que moría en las dunas, encontré una pareja. Mientras observaba sus idas y venidas, entre los matorrales vi la primera Curruca tomillera del viaje. Aquella zona fue sin duda el mejor sitio para la especie. De vuelta al hotel, y bien satisfecho, apareció un bando de 12 camachuelos trompeteros. Pero no sería lo último que viera aquella tarde: un grupo de 5 perdices morunas atravesaron la pista y con gran premura enfilaron ladera arriba.
    Tarabilla canaria
    Bisbita caminero
    Perdiz moruna
















    14 de julio de 2010
    Me desperté con el graznar de la pareja de cuervos que rondaba las instalaciones del hotel. En los jardines abundaban las tórtolas turcas (Streptopelia decaocto) y los gorriones morunos, aunque estos últimos se comportaban de forma bastantes esquiva.  El objetivo de ese día era la Avutarda hubara, y para ello me desplazé a los Llanos de Tindaya, al norte de la isla. En el recorrido hacia Tindaya hice alguna parada, y entre las observaciones cabe destacar un Busardo ratonero (Buteo buteo insularum) al norte de Casa de Matas Blancas y una Ganga ortega en la misma entrada de Costa de Antigua.
    Ya en Tintaya comencé la prospección. Desde la pequeña localidad de Tindaya cogí la pista que dirección noroeste lleva al Barranco de Esquinzo. Durante el trayecto observé varios grupos de Terrera marismeña, bastantes bistitas camineros, un par de alcaudones meridionales, tres cuervos  acosando a un Busardo ratonero y cuatro camachuelos trompeteros. Pero ni rastro de la Hubara ni de los corredores saharianos. En el Bco. además de las numerosas palomas bravías (Columba livia), destacaba una concentración de 12 cuervos, que compartían las paredes rocosas con tres cernícalos vulgares. En los tarajales, hasta seis currucas cabecinegras, las primeras que veía. Después de dejar pasar las horas centrales del día, volví a los llanos y centré la búsqueda en la carretera que se dirigía al mar. Más de lo mismo, pero grupos más numerosos de Terrera marismeña y sendos bandos de Ganga ortega de ocho y dos ejemplares, además de una Curruca tomillera. Después de una jornada tan intensa bajo un sol de justicia y un viento constante, la vuelta al sur de la isla se hizo un poco dura.
    Cuervo

    Cernícalo vulgar
    Alcaudón norteño (ssp. koenigi)














    15 de julio de 2010
    Era mañana de descanso, así que cervecita fresca, novela y al sol. Tanto relajarme por la mañana, que por la tarde me dio pereza desplazarme lejos, con lo cual me dirigí de nuevo a los jables de Jandía. Vi grupos pequeños de camachuelos trompeteros, un bando de 23 gorriones morunos y un bando de al menos 50 terreras marismeñas con algún camachuelo trompetero entre ellas. Además volví a ver las tarabillas canarias. Lo más impresionante vino bajando por un barranco, un grupo de palomas bravías se levantó bruscamente y como una bala caída del cielo apareció un Halcón tagarote (Falco peregrinoides). El halcón falló en su intento, y comenzó a hacer un vuelo de remonte. Durante unos minutos lo estuve viendo, hasta que se alejó en dirección a la costa. Aquello fue impresionante, el ataque fue delante de mis narices y puede disfrutar de una observación magnífica de una especie que creía que sería difícil de localizar (y de hecho así fue).
    Finalicé la tarde en la playa de Barlovento, donde había Garceta común (Egretta garzetta), Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus), un adulto de Gaviota sombría (Larus fuscus) y un buen número de Gaviota patiamarilla (L. michahellis atlantis).
    Camachuelo trompetero
    Gorrión moruno
    Chorlitejo patinegro
















    16 de julio de 2010
    Llanos de Tindaya
    Madrugón, un desayuno rápido y contundente y vuelta a Tindaya en busca de la Hubara y el Corredor sahariano. De camino, a la altura de La Lajita, dos pintadas comunes (Numida meleagris) atravesaron la carretera en un rápida carrera. Ya en Tindaya me centré en la carretera que se dirige al mar. Me habían dicho que era el mejor sitio para localizar las hubaras, ya que tenían la costumbre de ir a alimentarse entre la vegetación de los márgenes. Y en efecto, a unos 400 m. del pueblo, un ejemplar apareció al borde mismo de la carretera. Circulaba muy lento, haciendo paradas intermitentes para observar las márgenes con los prismáticos. Fue el coche quien la espantó. El ave se alejó caminando pausadamente hasta una distancia de seguridad de unos 30 m., lo que me permitió observarla a placer.

    Avutarda hubara
    Habían pasado 40 minutos, cuando entre la calima vi una figura estilizada que se movía con mucha rapidez, haciendo pequeñas paradas, sus movimientos recordaban a los de un chorlitejo, pero su aspecto mucho más estilizado y su color cremoso no daban lugar a dudas: un Corredor sahariano!! No, no, dos… espera… tres, hasta siete ejemplares se alimentaban a unos 200 m. de donde me encontraba. Me volví a meter en el coche y poco a poco me aproximé a la zona donde estaba el grupo. Se habían acercado al mismo margen de la carretera y puede observarlos a placer, ¡qué bicho más bonito! Elegante y estilizado, parecía un capricho y tenía algo de cómico.

    Corredor sahariano (adulto)
    Corredor sahariano (joven)

































    El resto de la mañana se presentó muy bien, destacando el número de gangas ortegas: el grupo más grande fue de 14 ejemplares, un de siete, dos de dos y un individuo solitario.

    La OLiva
    Por la tarde me dirigí a La Oliva, donde hay una zona clásica para la observación de las hubaras. Las aves llegan cada tarde desde los campos cercanos para alimentarse en unos cultivos. Me situé a media ladera a la espera de la llegada de las hubaras, pero no hubo suerte. Sin embargo, durante la espera pude observar Perdiz moruna, Abubilla, Terrera marismeña, Bisbita caminero, Alcaudón norteño, Cuervo, Pardillo común y Camachuelo trompetero. Estaba muy cerca de una granja, y del cielo, como una bala de cañón, volvió a lanzar su ataque contra un bando de palomas un Halcón tagarote, que también falló, este sería el segundo y último contacto con la especie durante mi estancia en la isla.



    17 de julio de 2010
    Poco a poco iban saliendo las especies objetivo. Este día quería intentarlo con el Tarro canelo (Tadorna ferruginea). Sabía que el verano es la peor época para la especie, pero no podía abandonar la isla sin al menos haberlo intentado. Así que tocaba visita a los humedales.
    Alimoche subadulto
    Me dirigí primero a la Rosa de Catalina García. No quedaba ni rastro de agua, tan solo la arcilla cuarteada y en algún punto aún húmeda recordaba que allí había un humedal. No onstante, la cubierta vegetal estaba espléndida y aproveché para dar un paseo por las inmediaciones. En el recorrido vi Tórtola común (Streptopelia turtur); Vencejo común (Apus apus), el único ejemplar que registré durante mi estancia en la isla; Bisbita caminero; Curruca tomillera y Curruca cabecinegra; Alcaudón norteño; y los dos primeros alimoches, los famosos “Guirres”, un adulto y un subadulto.

    Fotografía satélite del embalse
    de las Peñitas.
    El siguiente intento lo hice en el embalse de Los Molinos. Al pasar por Los Llanos de la Concepción vi otros dos alimoches, y en la pista que lleva al embalse de Los Molinos, una pareja de Corredor Sahariano con un joven. El embalse estaba prácticamente seco, sólo quedaba un pequeña lámina de agua de unos pocos centímetros, mi gozo en un pozo. No obstante, pude disfrutar del vuelo acrobático de cinco vencejos unicolor. La única ave acuática que vi, fue un adulto de Gaviota sombría que durante unos instantes sobrevoló el agostado humedal. Sólo faltaba por visitar el embalse de las Peñitas, pero el panorama era el mismo, un lago de arenas rojizas. A la derecha podéis ver una imagen del Google Earth.

    La tarde la dediqué a caminar por los jables de Jandía. Salieron cinco perdices morunas y el resto de especies habituales ya citadas. Lo más interesante fue el número de currucas tomilleras, hasta 8 ex. en un recorrido de 4 km.

    Curruca tomillera


    18 de julio de 2010
    Bien temprano me acerqué al cercano barranco de Pecenescal. Las especies habituales, destacando un bando de 29 camachuelos trompeteros (el más grande de los observados), una familia de tarabillas canarias, además de un macho solitario, y un Corredor sahariano, el primero que veía en esa zona.
                                                                                                                       

    Tarabilla canaria (macho)
    Tarabilla canaria (hembra/1er inv.)
    Después de hacer unas gestiones con el coche alquilado, que me comieron el resto de la mañana, dediqué la tarde al área de Betancuria. En el trayecto, vi varios cernícalos vulgares y un Alimoche adulto.
    Muy cerca e Betancuria está el único pinar de la isla, es el área de picnic de Castillo de Lara. Resultó ser una zona muy interesante. En el pinar había una pareja de Busardo ratonero con una Ardilla moruna (Atlantoxerus getulus) recién cazada (especie de roedor norteafricano introducido, que parece haber tenido un efecto muy importante en la recuperación de estas rapaces; no obstante, su abundancia parece preocupante, las ardillas se encuentran extendidas por toda la isla y en algunas zonas con densidades muy importantes). Además fue el único punto de la isla donde registré canarios (Serinus canaria), hasta 14 ex.; y naturalmente no faltó el Herrerillo africano, 4 ex. que buscaba su alimento principalmente por el suelo o en la parte baja de los pinos. Bastante conspicua era también la Curruca cabecinegra en las márgenes del pinar.

    Canario

    Herrerillo africano
    Curruca cabecinegra

















    19 de julio de 2010
    Mi visita a Fuerteventura estaba a punto de concluir. Durante los días anteriores le había dado la espalda al mar, de manera que decidí dedicar unas horas a la observación de marinas. A parte de las numerosas gaviotas patiamarllas, sólo vi pardelas cenicientas (Calonectris diomedea). Hubo una observación inesperada, no obstante, un grupo de cinco ánsares comunes (Anser anser), costeando hacia el sur (la observación fue efectuada desde Morro Jable). 
    Después de comer me dirigí a las dunas de Cofete. El paisajé volcánico me cautivó. Cerca de Cofete, en uno de los numerosos barrancos, encontré otro ejemplar de Tarabilla Canaria. Así concluía mi estancia en Fuerteventura.

    Quiero acabar estás líneas agradeciendo a Raúl Bastida la información facilitada sobre enclaves y avifauna de Fuerteventura. Y naturalmente el apoyo incondicional de Miquel en el desarrollo de este viaje (santa paciencia la tuya).