L'ORNITONIGMA

dijous, 21 d’octubre de 2010

Collserola, nuevo y necesario Parque Natural

http://www.elpais.com/articulo/cataluna/ley/llega/Collserola/elpepuespcat/20101020elpcat_8/Tes
La ley llega a Collserola
La Generalitat declara la sierra parque natural y le añade 779 hectáreas - El cambio permitirá la sanción de comportamientos incívicos

CAMILO S. BAQUERO - Barcelona - 20/10/2010

Los guardabosques se adentran por el camino que lleva a la Font Groga, en el nuevo parque natural de Collserolla, que ayer fue elevado a esta categoría por la Generalitat. Se detienen para explicar que las encinas y los robles que cubren estas 112 hectáreas sobrevivieron a los cultivos de vid en el siglo XIX, a la plaga de la filoxera y a la reforestación con pino blanco. Donde el hombre de ciudad ve tierra húmeda, ellos identifican un paso de jabalíes. Se trata de un sitio salvaje y frágil que, aunque lo cruce una línea de alta tensión, merece protección especial.

Interrumpe el discurso y el paseo una sesión de fotografía publicitaria. Cuatro jóvenes y un ciclista modelo reaccionan con asombro cuando los guardas les dicen que lo que hacen está prohibido. Ellos se excusan diciendo que no sabían que era necesaria una autorización para grabar en "el monte". Sin mucha resistencia, empacan y se van. "La gente no sabe que esto es espacio público", explican los guardas, que junto con otros dos compañeros son los encargados de vigilar y hacer cumplir los reglamentos del parque solo con la palabra y su presencia, pues no pueden poner multas.
La Font Groga ejemplifica la compleja realidad de Collserola. La declaración de ayer pone fin a una demanda de vecinos y ecologistas que ha durado más de 20 años, pero también va más allá del mero cambio nombre. El nuevo parque amplía en 780 hectáreas el territorio protegido, la mayoría en el término municipal de Sant Cugat del Vallès. Así, la superficie total del parque llega a 8.295. Se incluyen dos reservas naturales de protección especial: Font Groga y la Rierada-Can Balsac. La decisión también formaliza el ingreso de la Generalitat en el consorcio que lo gestiona, lo que significa más implicación e inversión. Según el consejero de Medio Ambiente, Francesc Baltasar, 700.000 euros en 2011.
"Este es el espacio más complicado de proteger de Cataluña", explica Marià Martí, gerente del consorcio, que se declara muy satisfecho con la decisión. "Nos permite un mayor grado de conservación. Es un reconocimiento al trabajo que hemos hecho", puntualiza Josep Perpinyà, su vicepresidente. La condición de parque natural permitirá que Medio Ambiente ayude a formular un plan especial de protección y usos, que abordará aspectos como la velocidad de las bicicletas, por ejemplo. Se podrán establecer multas para los incívicos. Según Perpinyà, el mayor reto ahora es armonizar el uso del parque (unos dos millones de visitantes el año pasado) con la biodiversidad.
La decisión ha sido recibida con alegría, pero con matices. Quica Graells, portavoz de la asociación de vecinos del Tibidabo, dice que aún falta claridad sobre algunas zonas de la ladera de la montaña, que han sido protegidas bajo la categoría de Espacio de Regulación Especial. En opinión de la coordinadora en defensa de Collserola, se podrían haber protegido 1.600 hectáreas más, según explica su portavoz, Oleguer Farràs. Ambos esperan con ansia conocer el plan de usos. Parece que esta vez ha llegado la ley al monte.


http://www.elperiodico.com/es/noticias/barcelona/20101011/collserola-sera-parque-natural-mas-singular-concurrido-peninsula/526408.shtml
EL JARDÍN DE BARCELONA | DEBATE SOBRE EL FUTURO DEL BOSQUE METROPOLITANO
Collserola será el parque natural más singular y concurrido de la Península
La Generalitat deberá aportar de entrada 718.000 euros y llegar a los tres millones anuales en el 2015
El 'pulmón barcelonés' estrenará antes del 28-N su nuevo rol con dos millones de visitas al año
Lunes, 11 de octubre del 2010


CARLOS MÁRQUEZ DANIEL / Barcelona

Collserola tiene dos millones de visitantes cada año; una autopista, una línea de ferrocarril y cinco carreteras que la cruzan; un parque de atracciones centenario; dos cementerios; dos funiculares; unos 15.000 humanos viviendo en su interior; incontables y míticos merenderos, y una torre de comunicaciones de dimensiones olímpicas. Ahora, a punto de incorporar la categoría de parque natural en su DNI y la paternidad de la Generalitat en su libro de familia, el pulmón barcelonés inicia una nueva era, cuyo principal reto será consolidar un modelo público de defensa de la que es, a la vista de los hechos, la concentración forestal más peculiar de toda España.

El decreto que el Gobierno catalán debe aprobar en los próximos días, u horas (en cualquier caso, antes de las elecciones), cierra una espera que ha despertado todo tipo de suspicacias. Pero al margen de los reproches más o menos merecidos, todos los implicados en el control de Collserola -los nueve municipios que rodean el parque y la Diputación de Barcelona- coinciden en que la entrada de la Generalitat era tan necesaria como lógica. Hace escasos 10 días, el consorcio del parque aprobó la modificación de los estatutos que allana la incorporación del Govern y que estipula que su poder de decisión será equivalente al de las otras dos partes cuando iguale lo que paga cada una de ellas, casi tres millones de euros al año. De esta manera, el presupuesto destinado a conservar el entorno pasaría de seis a nueve millones de euros anuales. Si atendemos a las promesas, la Generalitat aportará durante el primer año 718.000 euros y llegará a los tres millones en cuatro años.
Marià Martí, director gerente del parque, reconoce que Collserola «no se podrá comparar con ningún otro parque natural del país, tanto por sus rasgos interiores (véase el gráfico) como por la cantidad de gente que lo rodea». Con dos millones de visitas al año, será el parque más concurrido de la Península y el segundo de España, detrás del Teide.
La incorporación de la Generalitat, además de aumentar en un 33% el presupuesto, permitirá, según Imma Mayol, concejala de Medio Ambiente de Barcelona, que Collserola «entre en la normalidad de un espacio protegido», esto es, que se aproveche de toda la legislación que impera en cualquier pedazo de tierra calificado como parque natural. El problema es que no hay un precedente de zona forestal con las características del Tibidabo. El principal reto, según la concejala de Sant Cugat Marta Subirà y el propio Martí, será salvar el equilibrio entre «la gestión natural de un espacio protegido y el uso social del parque».

LADERAS DAÑADAS / La nevada de marzo hizo mucho daño. Las laderas siguen repletas de árboles caídos porque el presupuesto solo alcanzó para despejar los senderos. Tareas como esta son las que el Govern -y sus millones- deberán garantizar. Martí considera que también urge «estructurar los puntos en los que ciudad y bosque se funden y resolver la línea de montaña de Barcelona, es decir, los accesos desde la capital», idea que comparte la propia Mayol. Pere Orriols, concejal de Medio Ambiente de Sant Just Desvern, asegura que la Generalitat «no arreglará de un plumazo los problemas», pero sí «dará fuerza para que la gestión no sea tan complicada», a la vez que permitirá, añade Martí, «regular el crecimiento urbano y sancionar las actitudes incívicas».
Martí Domènech, responsable de Espacios Naturales de la Diputación, asegura que la declaración de parque natural es «como si le dieran un Oscar a Collserola». Falta por ver si el galardón es a la mejor película o si se queda en unos tristes efectos especiales.